OREJAS: OTOPLASTIA

La otoplastia es la cirugía que se realiza para recolocar las orejas prominentes o “de soplillo” a su posición normal, más pegadas a la cabeza, o para disminuir su tamaño si son excesivamente grandes, o corrección de otras anomalías: recreación del pliegue exterior o hélix, reducción del lóbulo colgante o resección de concha. La más conocida, la corrección de las orejas que están demasiado separadas del cráneo -llamadas también “en asa”-, es una cirugía pediátrica que se realiza en niños entre los 6 y 14 años.

También es frecuente que, tanto en niños como en adultos, exista una pequeña asimetría en la orejas en cuanto a tamaño y posición, pero hay casos más graves que necesitan de una intervención quirúrgica. Hablamos de Otoplastia Bilateral cuando hay que operar ambos cartílagos, y de Otoplastia Unilateral si solamente hay que corregir una de ellas.

La otoplastia también puede realizarse en adultos, no existiendo otros riesgos por edad

PRIMERA VISITA CON EL CIRUJANO PLÁSTICO

En la primera visita con el cirujano plástico, tendrá la oportunidad de informarle de los objetivos que desea conseguir, es el momento de sincerarse y comunicarse de la forma más abierta posible.

Explique sin reparos el porqué ha tomado la decisión de recurrir a una otoplastia, y de cuáles son sus expectativas. Con los datos que se obtengan de esta primera visita, se hace un diagnóstico adecuado. Es el momento de examinar al paciente minuciosamente, medir las proporciones de su rostro, analizar sus orejas y hacer una valoración. Su cirujano plástico deberá ser lo mas realista posible e informarle de las posibles soluciones y de las técnicas más adecuadas, y le facilitará datos acerca del tipo de anestesia y del hospital o clínica donde se efectuará la intervención, momento en el que usted ha de exponer sus dudas sin ningún reparo. La comunicación cirujano-paciente debe ser lo mas abierta y sincera posible, ya que en este primer contacto es cuando usted decidirá si el cirujano plástico que le acaba de examinar le ofrece la suficiente confianza para continuar con el proceso de la otoplastia.

PREOPERATORIO

Es necesario, como en toda intervención quirúrgica, que el paciente se realice un análisis de sangre, una radiografía de tórax y un electrocardiograma. Todo ello le será prescrito por su cirujano plástico.

Una vez comprobado que las pruebas preoperatorias son correctas, se fija fecha de intervención.

Cuando se trata de niños, hay que explicarles con la mayor sencillez y naturalidad que el médico les va a ayudar a sentirse mejor arreglando su pequeño problema, además de administrarles si es necesario una medicación pediátrica preanestésica para evitar las reacciones de miedo o la ansiedad ante el quirófano.

LA CIRUGÍA

La otoplastia se realiza bajo anestesia local con o sin sedación, en función de la edad del paciente y de su forma de ser, ya que se trata de un procedimiento ambulatorio que no precisa de ingreso. No obstante, en las cirugías pediátricas se usa en algunas ocasiones anestesia general. Además, en el caso de los niños pequeños, a veces es necesario que se queden una noche ingresados en el hospital.

Deberá acudir al hospital en ayunas desde la noche anterior y no habiendo ingerido ni agua.

En el quirófano le esperará su cirujano el Anestesista y la enfermera que ayudará en la intervención.

El anestesista le hará una serie de preguntas por su seguridad acerca de posibles alergias, medicación que tome, enfermedades previas y si ha sido intervenido con anterioridad para valorar su estado de salud.

Se le colocará una vía periférica para administrarle medicación intravenosa y sedarle si fuera necesario. Se le administrará la anestesia local y se comenzará con la intervención. En caso de hacer sido sedado, se irá despertando poco a poco durante la intervención y deberá colaborar quedándose tranquilo y quieto hasta el fin de la misma.

En la otoplastia se practica una incisión en la parte posterior de las orejas, , de modo que no quedan cicatrices visibles. Se expone el cartílago y se procede a remodelarlo en la medida necesaria, buscando siempre un resultado lo más natural posible. Para finalizar la intervención, se quita la piel sobrante, se restauran los surcos de la oreja si es necesario, y se realiza una sutura. Esta técnica se utiliza para hacer el hélix y dar forma a las orejas en soplillo o despegadas, sin pliegue. Si la oreja está muy separada o despegada de la cabeza generalmente es porque tiene un exceso de concha y para corregirlo se debe recortar.

Cuando finalice la intervención se le colocarán unos apósitos cubriendo las orejas y fijados a la cabeza mediante una malla para que no se muevan. No se asuste, son algo aparatosos pero sólo los llevará un par de días. Cuando se encuentre bien, abandonará el quirófano por su propio pié o en silla de ruedas y podrá marcharse a casa acompañado. No debe conducir usted mismo.

POSTOPERATORIO

Una vez acabada la operación, la zona intervenida presentará una ligera inflamación de piel y cartílago y algunos pequeños hematomas. Los puntos de sutura no reabsorbibles, se retirarán al cabo de diez días aproximadamente. La venda se sustituirá al cabo de 2 días por otra similar a una cinta elástica de pelo, que deberá llevar durante al menos dos o tres semanas más, especialmente durante la noche para que las orejas no se doblen mientras el paciente está dormido. Poco a poco, las orejas irán adquiriendo la que será su forma definitiva a medida que se vayan deshinchando. Hasta entonces, la cinta las protegerá de golpes y de movimientos accidentales. Cuando pueda quitarse la cinta, sus orejas presentarán un aspecto normal, con buena forma y pegadas a la cabeza.

Durante la primera semana tomará antibióticos y analgésicos.

Su cirujano le especificará el aseo que debe llevar diariamente en la zona auricular, evitando que se introduzcan líquidos en el interior del oído.

VUELTA A LA NORMALIDAD

A pesar de que el resultado definitivo no se puede valorar hasta pasados tres meses, la vuelta a la rutina de los adultos o al colegio de los niños puede comenzar tras la primera semana de postoperatorio. Por lo demás, puede quedarse tranquilo ya que la cirugía de las orejas es un procedimiento sencillo con resultados permanentes y, por lo general, sin complicaciones postoperatorias.

Se debe evitar hacer ejercicio durante un mes para evitar posibles traumatismos.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Si me corrijo las orejas de soplillo se me volverán a despegar en el futuro?

Tranquilo, los resultados de la otoplastia son permanentes.

¿Se puede perder audición tras la cirugía?

No, porque no tocamos el oído, sino solamente el pabellón auricular.

¿Se ven las cicatrices?

Lo cierto es que no porque están situadas por detrás de la oreja y porque la cicatrización es buena.

¿Cuándo podré lavarme el pelo e ir a la peluquería?

Podrás lavarte el pelo a las 48 h de la cirugía pero manteniendo siempre secas las cicatrices. Sobre ellas pondremos una pomada antibiótica.

¿Qué pasa a los seis meses?

Como hemos explicado anteriormente el resultado es definitivo, lo que ocurre es que se verá las orejas mas despegadas porque se han desinflamado. En este momento es cuando se ven más naturales.

¿Puedo ir a la playa tras la operación?

Una vez que hemos quitado los puntos, al cabo de 15 días puedes ir a la playa pero con protección solar.

¿Podrá mi hijo jugar con sus amigos en el colegio, en el parque, etc.?

Cuando sus hijos se reincorporen a sus clases, usted deberá hablar con sus profesores o monitores para que le vigilen durante el recreo, además de hacerles comprender a ellos que, por su bien, no deben exponerse demasiado a los golpes o caídas accidentales.