NARIZ: RINOPLASTIA

La rinoplastia es la cirugía que se usa para cambiar la forma de la nariz y crear más armonía entre ésta y el resto de la cara. Con la rinoplastia se puede disminuir el tamaño de la nariz, reducir las fosas nasales, modificar la punta o el tabique, o modificar el espacio entre la nariz y los labios. También puede corregir narices después de traumatismos o problemas respiratorios.

Una rinoplastia realizada con éxito es la que crea una mayor armonía facial con la frente y el mentón en el paciente y en la que la nariz no se aprecie como una nariz “operada”.

PRIMERA VISITA

En la primera visita tendrá por primera vez la oportunidad de informar a su cirujano plástico sobre lo que desea, ha de comunicarse de la forma más abierta y sincera posible. Explique el porqué toma esta decisión de someterse a una rinoplastia, y cuáles son sus expectativas. Es importante conocer sus actividades habituales, si lleva una vida más o menos sedentaria, si practica algún deporte, si su trabajo u ocupación diaria es más o menos activa, etc. Con los datos que se obtengan de este primer intercambio de información, nacerán las claves para ofrecerle un diagnóstico adecuado. Es el momento de explorar y analizar su físico, medir sus proporciones faciales y obtener respuestas. Es probable que le solicitemos algunas pruebas o informes para que vaya a su otorrino.

Su cirujano plástico deberá ser lo mas realista posible e informarte de las posibles soluciones y resultados, y de las técnicas más adecuadas, y le facilitará datos acerca del tipo de anestesia y del hospital o clínica donde se efectuará la intervención, momento en el que usted ha de exponer todas sus dudas.  No olvide nunca que su salud es lo primero. La comunicación cirujano-paciente debe ser lo más abierta y sincera posible, ya que en este primer contacto es cuando decidirá si el cirujano plástico que le acaba de examinar le ofrece la suficiente confianza para continuar con el proceso de la rinoplastia.

LA TÉCNICA

Existen dos técnicas en esta especialidad quirúrgica: la rinoplastia cerrada y la rinoplastia abierta. La primera hace referencia a un tipo de intervención donde las incisiones quedan por dentro de la nariz, mientras que la segunda es un procedimiento más moderno y que permite un mejor acceso a la anatomía de la pirámide nasal, proporcionando más posibilidades a la hora de modelar la estructura cartilaginosa, sobre todo la punta, ya que en la rinoplastia abierta se practica una incisión interna a lo largo de la Columela, que es la franja de tejido que separa las aberturas de las fosas nasales y que se sitúa en la parte baja de la nariz. Con esta técnica, se pueden levantar cuidadosamente los tejidos blandos que cubren la nariz, permitiendo el acceso a la estructura interna para reestructurarla.

Uno de los procedimientos adicionales que más se utiliza en estas intervenciones es el injerto de cartílago con o sin piel artificial, bien para reducir o para agrandar las estructuras nasales, según requieran las necesidades del paciente. Por lo general, se utilizan fragmentos de cartílago del tabique nasal, pero también puede extraerse de la oreja o de otras partes de nuestro cuerpo (por ejemplo: cartílago costal.)

Una vez acabada la estructura interna de la nariz, se coloca la piel y el tejido nasal, y se procede a cerrar las incisiones.

PRUEBAS PREOPERATORIAS

Si ha decidido operarse la nariz, comenzará a dar los pasos necesarios para proceder a su intervención con todas las garantías y es normal que se sienta nerviosa o nervioso , así que guarde la calma y continúe con sus actividades rutinarias con toda normalidad.

Es necesario hacer un análisis de sangre, una radiografía de tórax y un electrocardiograma. Todo ello te será prescrito por su cirujano plástico. También haremos fotografías de la pirámide nasal, que se utilizarán como guías en la operación.

Deje de fumar en la medida de lo posible, el tabaco es muy perjudicial y los tejidos necesitarán aportaciones extras de oxígeno para regenerarse con la mayor rapidez posible. Mejora la cicatrización.

Unos días antes de la fecha prevista para la intervención, el cirujano plástico comprobará que los resultados de las pruebas son lo suficientemente seguras para continuar con este proceso.

INTERVENCIÓN

Es normal que los días anteriores se haya encontrado un poco más nervioso o nerviosa de lo habitual.

Deberá acudir al hospital en ayunas desde la noche anterior y no habiendo ingerido ni agua.

En el quirófano le esperará su cirujano el Anestesista y la enfermera que ayudará en la intervención.

El anestesista le hará una serie de preguntas por su seguridad acerca de posibles alergias, medicación que tome, enfermedades previas y si ha sido intervenido con anterioridad para valorar su estado de salud.

Se le colocará una vía periférica para administrarle medicación intravenosa y anestesiarle.

Antes de comenzar con la intervención el cirujano dibujará en su nariz y cara unas líneas que servirán de guía. Posteriormente la zona a intervenir se limpiará cuidadosamente y se recubrirá con una solución compuesta por yodo y otras sustancias, las cuales servirán para desinfectar dicha zona. Se le administrará la anestesia general y se comenzará con la intervención que durará entre 1 y 2 horas.

Cuando despierte todo habrá terminado. Se le llevará a la sala de reanimación durante una par de horas aproximadamente donde será cuidado por el personal sanitario hasta que esté totalmente consciente.

POSTOPERATORIO

Después de la operación, quedará ingresado durante unas horas en reposo (tumbado o procurando que la cabeza esté elevada), a no ser que la intervención haya tenido complicaciones o haya sido extremadamente compleja. Cuando su médico le permita, podrá levantarse y marcharse a su domicilio, teniendo una serie de precauciones que el cirujano plástico le recomendará.

Tras la cirugía, le habrán colocado una férula de escayola sobre el puente, y le habrán cosido algunos puntos de sutura que le serán retirados en los próximos días. La denominada férula consiste en una pequeña estructura de escayola que se sitúa por fuera de la nariz, y que contribuye a conservar la nueva forma del hueso. Asimismo, se colocar férulas suaves o tapones en las fosas nasales para mantener estable el tabique. Deberá respirar por la boca mientras no sean retirados dichos tapones.

Durante las primeras 24 horas tendrás la cara hinchada, y hematomas y te dolerá la cabeza, pero estas sensaciones remitirán en aproximadamente 72 horas. Los tapones de las fosas nasales también te los quitarán en un par de días y, después de unos diez días aproximadamente, se te retirará la escayola, las férulas y/o los puntos.

El resultado de esta operación suele ser satisfactorio para el paciente, pero es cierto que los resultados definitivos tardan algún tiempo en poderse ver.

VUELTA A LA NORMALIDAD

Durante los días siguientes a salir del hospital, se irá sintiendo cada vez con más fuerzas para volver a sus hábitos diarios. Con la rinoplastia, y aunque estéticamente tenga que seguir llevando las férulas en pocos días ya podrá volver a tu rutina. No obstante, tenga en cuenta que cada persona tiene un ritmo de cicatrización diferente, así que no existe una norma general para todas las personas operadas de rinoplastia. La recuperación completa puede tardar varias semanas. La inflamación de la punta es duradera y puede tardar un año en remitir.

La inflamación y el malestar irán desapareciendo tras la primera semana de postoperatorio. Evitar deporte y situaciones que puedan ocasionar posibles lesiones en su rostro y nariz, evitando traumatismos en la zona intervenida. Durante los siguientes uno o dos meses, no podrá usar gafas ni exponerse directamente al sol (porque el calor intenso no permite que baje la inflamación) y se puede pigmentar la piel.

PREGUNTAS FRECUENTES

Me hicieron una rinoplastia pero los resultados no fueron los deseados, ¿cuándo podré volver a operarme?

Se puede hacer otra rinoplastia al cabo de 1 año en que los tejidos están desinflamados. Siempre preferimos hacer una rinoplastia abierta en las rinoplastias secundarias para ver muy bien los tejidos y a veces usamos integra para regularizar el dorso y que no te notes espículas óseas o irregularidades.

¿A que edad podré hacerme una rinoplastia?

A partir de los 16 años en que se considera que se ha acabado el desarrollo nasal.

¿Es mejor la rinoplastia abierta o cerrada?

Si tiene una nariz en que hay que trabajar más el dorso se hace rinoplastia cerrada, pero si hemos de remodelar el cartílago de la punta preferimos hacer una rinoplastia abierta para ver las estructuras.

¿Se notarán mucho las cicatrices?

En la rinoplastia cerrada las cicatrices van por dentro y en la abierta solo se ve la cicatriz de la Columela y pasados unos meses es imperceptible.

¿Debo ponerme hielo?

Va muy bien para reducir la inflamación y prevenir la aparición de hematomas.

¿Cómo tengo que limpiarme la nariz por dentro tras la intervención?

Hay que procurar no sonarse ni estornudar con fuerza. Tras retirar el taponamiento de las fosas nasales, su médico le administrará suero fisiológico y aplicará una pomada tipo Rinobanedif para limpiar las costras. Seguidamente, dicho tratamiento tópico podrá realizarlo usted mismo en casa.

¿Puedo ir a la playa después de someterme a este tipo de intervención?

Protegiéndote del sol puedes ir a la playa y bañarte, una vez haya pasado el periodo de convalecencia de un mes.

¿Podré hacer deporte?

El ejercicio físico, siempre moderado, podrá retomarlo en un plazo de tres semanas aproximadamente después de la intervención.

¿Los resultados de la rinoplastia son definitivos?

Sí, aunque es la propia persona la que ha de decidir esto, ya que la cirugía de nariz es una intervención quirúrgica que puede requerir retoques posteriores. Esto es debido a la complejidad de la estructura nasal (piel, hueso, cartílago, mucosa, grasa y músculos) y a que cada paciente cicatriza y reacciona de una manera diferente al nuevo aspecto. Por todo ello, el resultado final -que realmente ha de valorarse tras un año- puede ser susceptible de retocar si la persona no ha alcanzado plenamente su objetivo. En cualquier caso, la nueva operación de retoque no tendrá la misma envergadura y complejidad.

¿Quién es un buen candidato para una rinoplastia?

Un buen candidato es cualquier persona sana que esté interesado en mejorar el aspecto de su nariz, siempre que tenga unas expectativas reales del resultado que quiere conseguir. Con la cirugía siempre vamos a mejorar el aspecto de la nariz, pero no podemos hacer una nariz a medida o que se parezca a la de otra persona porque forma parte de un conjunto y equilibrio facial.